Alguna vez me preguntaron, qué podía decir a mi esposa, a mi hija, a alguien que quiero y de quien deseo esté realmente sana. El primer pensamiento, inevitable, en mi condición de médico ginecólogo – obstetra, fue pensar en alguna forma de prevención respecto a alguna condición ginecológica, pero la verdad es que más allá de eso, creo que la primera recomendación debe ser sobre el reconocimiento, el vínculo y la seguridad que se tenga del médico, cualquiera que sea la afección de la que se trate.


